LOS DATOS DEL DÍA
martes, 13 de marzo de 2018
SAN MIGUEL FEBRES CORDERO

Nació en Cuenca (Ecuador) en 1854. Estuvo impedido hasta los cinco años, sin poder andar. Los primeros pasos los dio un 6 de mayo, tras un sorprendente episodio que relata su tía Asunción:

“Estábamos en la terraza del jardín de casa; yo cosía y él, sentado, estaba entretenido jugando. De repente me dice: ‘Tita, mira esa linda señora junto al rosal’. Miré y no vi a nadie. El
añadió: ‘Tiene un manto azul y es muy hermosa; dice que vaya con ella’. Hizo un esfuerzo para levantarse y cayó sentado. ‘Me quiere llevar’ repitió. En un nuevo esfuerzo consiguió ponerse en pie y dar sus cinco primeros pasos. Luego, desilusionado dijo: ‘Ya se fue”. Desde entonces pudo andar, aunque siempre con cierta dificultad.”

El Hermano Miguel fue un alma elegido por Dios. Alumno de los Hermanos, pronto quiso ser como ellos; pero tropezó con la oposición de su padre. Pero su empeño pudo más aunque le costó el que su padre rompiera con él y no volviera a hablarle. Sin embargo, él se sintió feliz en su vocación de Hermano de La Salle, en medio de las clases, catequesis, preparación de los niños a la Primera Comunión; donde disfrutó sobremanera. Era inteligente y buen profesor. Por ello, tuvo que dedicar mucho tiempo a componer libros de texto y a otras labores pedagógicas. Era buen escritor y lingüista, llegando a ser miembro de la Academia de la Lengua en su país. A pesar de ello, nunca se le subieron los humos a la cabeza, sino que por el contrario, era sencillo y cariñoso.

Trasladado a Europa para continuar su composición de libros, murió en Premiá de Mar (Barcelona) en 1910 a los 55 años de edad.

PREGUNTAS PARA EL DIÁLOGO

¿Qué harías tú si descubrieses una determinada vocación y en casa tus padres se oponen a que la sigas?
¿Y si esa vocación es para la vida religiosa o sacerdocio?

ORACIÓN

Tú, Señor, cada mañana llamas a mi puerta y me dices, “Ven”.
Yo quiero seguirte con todas mis fuerzas; que se haga tu voluntad.
Sabes que no tengo nada, que soy muy débil y pecador.
Mi vida te ofrezco, mis pies, mis manos, mi corazón.
TU SEÑOR, HAS TOMADO TODO LO QUE SOY.
ME SEDUCE TU EVANGELIO Y TU VERDAD.
TU AMOR Y TU AMISTAD.
TÚ, SEÑOR, ME HAS MOSTRADO UN MODO DE VIVIR,
UN CAMINO DE RENUNCIA Y CARIDAD;
CONTIGO SOY FELIZ.
Tú me has hecho un hombre libre, un hombre nuevo capaz de amor.
María me enseña a ser sencillo viviendo en fidelidad.
Tú me has puesto entre los hombres como testigo de tu verdad; ser sal de la tierra,
ser luz del mundo; tu gracia me bastará.

ANIMADOR DE LA ORACIÓN TODOS
SAN JUAN BAUTISTA DE LA SALLE RUEGA POR NOSOTROS
¡VIVA JESÚS EN NUESTROS CORAZONES! ¡POR SIEMPRE!