LOS DATOS DEL DÍA
miércoles, 16 de mayo de 2018
LA ESTATUA DE MADERA
Cuento anciano (maestro) - discípulo. Elaboración de una estatua de madera.

Cuentan que, en una ocasión, un chico muy joven acudió a un templo y pidió a un anciano que le enseñase la sabiduría. Después de hablar con él un rato, el anciano decidió ponerlo a prueba antes de aceptarlo como discípulo, y de dijo:

- “¿Ves ese árbol de allí? Tienes un año para hacerme una estatua con ella”. Y dicho esto el maestro se fue de viaje durante ese año.

El chico cogió un pequeño cuchillo y, como quería aprender, fue muy paciente y cuidadoso. Hizo una bonita estatua y, al cabo de un año, presentó al anciano una estatua de dos metros y medio.

Cuando regresó el Maestro, el joven estaba orgulloso y contento de haber terminado la estatua. Pero sucedió algo que no esperaba. Cuando el maestro vio la estatua, meneó la cabeza y dijo: - “Esta estatua no tiene el tamaño que yo había pensado. ¿Podrías hacerla más pequeña? Tengo que volver a salir de viaje, así que tienes otro año para hacerlo”. Y el maestro se volvió a ir.

El chico, decepcionado, dio muestras de estar enfadado. Sin embargo, como quería aprender de ese maestro, empezó a trabajar. Los tres primeros meses trabajaba enfadado, y la estatua no le salía bien. Luego pensó que era mejor hacerlo a gusto, ya que no tenía otro remedio. A partir de entonces, empezó a recobrar su paciencia y su entusiasmo. Empezó a disfrutar de su trabajo y al terminar el año había hecho una hermosa estatua de 90 centímetros. Al poco tiempo regresó el maestro y éste le volvió a decir: - “Aunque está muy bien, es todavía más grande de lo que había esperado. ¿Podrías hacerla más pequeña?”

Para sorpresa del maestro, el joven dijo que sí con gesto contento. Y el Maestro se fue por tercera vez otro año. El joven se puso a trabajar, pero está vez pensó cómo hacer que la estatua no sólo fuese hermosa, sino que pareciera tener vida. A ello dedicó toda su atención y esfuerzo. Había aprendido a disfrutar con lo que estaba haciendo, y el año no se le hizo nada largo.

Cuando el Maestro regresó de su viaje, el joven le entregó una estatuilla de unos ocho centímetros: la mejor escultura en madera que se pueda imaginar. El joven había pasado la prueba de fuerza de voluntad, paciencia, perseverancia y lo más importante de todo: había aprendido la actitud que se debe tener siempre que se aprende. No cabía duda de que sus estudios serían un éxito, porque había aprendido a vencer al más duro y fuerte de sus enemigos: él mismo.

PREGUNTAS PARA EL DIÁLOGO
  • ¿Son duros los estudios?
  • ¿Es duro el trabajo en casa?
  • ¿Todavía te queda mucho por hacer?
  • ¿Estás agobiado?

Si no hay más remedio que hacerlo, ¿por qué hacerlo amargado? Te amargas por hacerlo y por pensarlo. Disfruta con lo que haces, y lo que haces te hará disfrutar.

ORACIÓN

Danos Señor, tu fuerza, para continuar nuestro camino.

Que las dificultades no nos hagan caer, que si nos caemos, sepamos apoyarnos en nuestros compañeros, padres, profesores para levantarnos.

Que de verdad seamos capaces de encontrar la motivación para hacer de nuestro trabajo algo importante para nuestra vida y para nuestro futuro.

Gracias Señor por esta nueva oportunidad.

ANIMADOR DE LA ORACIÓN TODOS
SAN JUAN BAUTISTA DE LA SALLE RUEGA POR NOSOTROS
¡VIVA JESÚS EN NUESTROS CORAZONES! ¡POR SIEMPRE!