LOS DATOS DEL DÍA
viernes, 9 de noviembre de 2018
Cuando el silencio nos habla
INTRODUCCIÓN PARA EL EDUCADOR

 

 

 

Poema de GLORIA FUERTES, “Dadme el silencio”

Señor,

Dadme el silencio poderoso y difícil;

decid dónde no se oye nada;

me duele el cuerpo de tanto ruido,

de tanto llanto,

de tanta charca.

 

Si me dejaras ir al silencio

a alguna aldea

-mejor de montaña-

donde no oyera siquiera el aire,

donde tan solo pasos de agua

y alguna hormiga...

si me dejaras...

 

¡Digo silencio, señor, silencio!

-De soledad no digo nada-.

 

Será pecado querer estarme

donde no rían, donde no hablen,

cama en la noche;

sin ruido al alba;

sin mar que grite

(todo me daña,

gallo que cante,

perro que ladre,

hombre que pasa...)

 

Si tú dejaras llover silencio

Sobre mi pelo seco, dejaras...

Me duele dentro de tantas voces,

por tantos ruidos,

por tantas charcas.

Con lo imponente que es el silencio,

donde me echo a pensar palabras,

donde me duermo –que es mi alimento-,

donde se reza,

donde se ama.

Si me dejaras

que allí viviera

mi otra alma...

Digo silencio, Señor, silencio;

de soledad no digo nada.

Dadme la paz

y su presencia;

...Que amo a quien amo porque se calla.

El poema nos invita a valorar el silencio. Frente al ruido de nuestras calles y el ruido que llevamos dentro, hay una clave para vivir nosotros con paz y vida interior: EL SILENCIO.

 

PREGUNTAS PARA EL DIÁLOGO
  • ¿Has vivido algún momento de tu vida en silencio?

  • ¿Has encontrado en el silencio algo como: a ti mismo, admiración, ¿paz?

  • Si no, busca algún tiempo de silencio, que no se te haga tarde.