LOS DATOS DEL DÍA
miércoles, 15 de mayo de 2019
Racismo, viaje al ADN

Desde el principio de los tiempos hemos cogido un hueso, un palo u otro objeto contundente para decir al de en frente: ojo que aquí mando yo; cuidadito que soy más fuerte, más listo, más duro... Y la comedia sigue: yo contamino más, yo tengo más bombas nucleares que tú, soy el país más rico del mundo... o bien: yo soy blanco, europeo, con ocho apellidos celtibéricos... yo me siento junto a ti que eres otra cosa. Eso, cosa, ni siquiera distinta persona.

Y así seguimos, tan tontos como hace 13 millones de años, o más. ¿La prueba? El RACISMO. Así que a alguien se le ocurrió jugar con esta realidad y dar con el ADN de las personas que aparecen en el Video. Y resultó que el más “pura raza” tenía un revoltijo sanguíneo de cuidado. Ni puro cubano, ni puro escocés, ni puro ostrogodo; todos con sangres mezcladas desde antiguo. ¡Qué susto!

Pero el efecto no fue de susto, sino de caer en la cuenta de una realidad: los humanos venimos de lejos; por el camino se cruzaron nuestros ancestros; del Este y del Oeste, del Norte y del Sur, fueron configurando razas, pueblos, seres humanos hermosos y ricos en herencias. De lo contrario, la pureza de sangre quizá hubiera dado pureza de deformación.

Este es un argumento de impacto. Mi ADN puede tener relaciones con el tuyo y con el de ella. Viaje al ADN que nos acerca e iguala, que tira por tierra todo criterio racista, todo concepto de superioridad racial, todo distingo de colores y configuraciones craneales.

O sea, que estamos a tiempo de corregir el mayor error de la humanidad al clasificarnos por razas y colores. La única clasificación posible tiene un solo criterio de clasificación. LA HUMANIDAD.

 

PREGUNTAS PARA EL DIÁLOGO
  • ¿Quedan en tu subconsciente algunos reparos raciales? ¿Te sientes superior a alguien?

  • ¿O eres una persona abierta, que acepta a la persona por ser persona?

  • Ten cuidado porque esto del racismo a veces nos juega malas pasadas y se queda ahí en la conciencia como una sombra maligna.

     

ORACIÓN

Mira, Dios, ya que no tienes forma ni color, ni raza;

ya que nos has hecho a todos iguales, del barro,

ya perdonarás por nuestra estupidez,

por haber clasificado a los humanos como buenos y malos,

como de buena o mala raza, como de buen o mal color.

Perdona porque hemos hecho trizas tu creación:

Tú viste que “todo era bueno, bonito, digno”

y nosotros lo dividimos en mejor y peor, y nos peleamos,

y organizamos guerras y concursos y destrucción.

Queremos enmendar la página; hacer borrón y cuenta nueva:

ser creadores de igualdad, de fraternidad, de respeto.

Sinceramente, lo afirmamos y firmamos. Amén.

 

ANIMADOR DE LA ORACIÓN TODOS
SAN JUAN BAUTISTA DE LA SALLE RUEGA POR NOSOTROS
¡VIVA JESÚS EN NUESTROS CORAZONES! ¡POR SIEMPRE!