LOS DATOS DEL DÍA
jueves, 19 de septiembre de 2019
Quietud
El objetivo de esta reflexión es, simplemente, valorar la inactividad.

El músculo no crece en la acción, crece en el reposo. No es posible la productividad sin el descanso, ni la actividad sin inacción. Parar, reposar, descansar y serenar nuestro interior es un elemento indispensable del crecimiento y el balance en la vida personal y profesional. La inactividad tiene valor como vía de acceso a la interioridad pero también, simplemente como un necesario barbecho. Al igual que la tierra necesita reposo para ser fértil, nosotros también necesitamos momentos de inactividad y serenidad. No es posible hacer sin no-hacer.

PREGUNTAS PARA EL DIÁLOGO
  • ¿Cuánto tiempo tardamos en coger el móvil cada vez que nos quedamos solos y tenemos un momento libre?

Cada uno libremente dice en voz alta los segundos, o minutos, que puede estar solo sin hacer nada.

 

ORACIÓN

Así como el suelo debe, a veces, estar en barbecho, también el alma debe descansar. Es posible que te hayan dicho que la inactividad es obra del diablo. Error! Permítete el regalo de algunos momentos de quietud. Es hora de preparar tu terreno sin hacer nada. Siéntate junto con la tierra sagrada de tu ser. Permite que el flujo natural de tu respiración suba y baje mientras esperas la siembra de la semilla. Relájate. Serena tu alma. Serena tu alma.

Macrina Wiederkehr

 

ANIMADOR DE LA ORACIÓN TODOS
SAN JUAN BAUTISTA DE LA SALLE RUEGA POR NOSOTROS
¡VIVA JESÚS EN NUESTROS CORAZONES! ¡POR SIEMPRE!