LOS DATOS DEL DÍA
martes, 14 de enero de 2020
MI INFANCIA Y MI FAMILIA

Hoy vuelve a ser martes, y como siempre, lo dedicamos a descubrir y conocer la figura de Juan Bautista de La Salle.

El pasado martes os comentaba algunas circunstancias de la época que me tocó vivir. De niño me encantaba el ajetreo de la gran ciudad, disfrutaba con las procesiones organizadas en honor de San Remigio tras la epidemia de 1659; me gustaba ir de compras con mis hermanos pequeños y amigos, ver
los fuegos artificiales lanzados con motivo del tratado de los Pirineos o correr detrás de los carruajes de los novios, camino de la catedral de nuestra Señora. También me gustaba el vino. Lo llamábamos “champagne” porque se producía en la región de Champagne, que era donde yo vivía. Seguro que en tu país el champagne sólo se sirve en las grandes ocasiones; en mi tiempo, lo tomábamos todos los días de la semana.

Así pues, fui un joven de ciudad, y cuando años más tarde fundé las Escuelas, preferí las ciudades a los pueblos pequeños, porque en ellas siempre había más cosas que hacer, más gente que conocer, y también más miseria y necesidad.

Tuve una familia estupenda, unos padres, abuelos, hermanas y hermanos encantadores. Mi padre era juez, siempre se mostraba compasivo con los acusados y, creo que su afición a la música y a las artes le hacía sentirse más sensible aún hacia la gente que juzgaba. Era, de verdad, un hombre justo en todo el sentido de la palabra. Mi madre fue también una gran mujer, siempre preocupada y amante de su familia. En total tuve diez hermanas y hermanos, pero cuatro de ellos murieron de pequeños. De los siete que sobrevivimos, yo fui el mayor.

Desde muy joven tuve que asumir una buena parte de responsabilidades sobre la vida de mi familia. Algunos dicen que fui un muchacho demasiado serio; la verdad es que no tuve todo el tiempo que hubiera deseado para jugar y pasarlo bien; siempre estuve ocupado con asuntos familiares y ayudando a mis hermanos en sus estudios. Si eres el hijo mayor en tu familia, seguro que me entiendes bien. Bueno, el martes que viene seguimos y te acabo de contar de mi infancia.

PREGUNTAS PARA EL DIÁLOGO

¿Cómo reaccionarías ante la situación de Juan Bautista?
¿Crees que las responsabilidades nos ayudan a madurar?
¿Tienes responsabilidades? ¿Cuáles?

ORACIÓN

Amigo Jesús, te damos gracias por la persona de Juan Bautista de la Salle.

Como cualquiera de nosotros, puso todo su empeño en crecer, madurar y sacar adelante sus compromisos.

Danos fuerza, Señor, para ser responsables, para que lo que tenemos que hacer, lo hagamos sin dudarlo.

Que en la etapa de la vida que nos toca vivir, te tengamos siempre como referencia. Gracias Jesús, por Juan Bautista de la Salle.

ANIMADOR DE LA ORACIÓN TODOS
SAN JUAN BAUTISTA DE LA SALLE RUEGA POR NOSOTROS
¡VIVA JESÚS EN NUESTROS CORAZONES! ¡POR SIEMPRE!