LOS DATOS DEL DÍA
martes, 14 de enero de 2020
¿QUÉ ES PARA MI SER HERMANO DE LA SALLE?

Le preguntamos a un Hermano que tiene ya 98 años... y nos contesta:

Muy sencillo:

-  Sentirme amado por Dios y escogido por Dios para acoger, amar, servir y evangelizar a los chicos y jóvenes, como lo hizo Jesús.
-  Ser, como la palabra lo dice, “HERMANO” con otros Hermanos, formando juntos una familia, una comunidad en la Iglesia, para hacer posible la existencia de las Escuelas Cristianas.
-  Hermano de “La Salle”, porque he aprendido de San Juan Bautista de La Salle que es posible dejar todo para seguir a Jesús, y, sin otras preocupaciones, dar la vida cada día por los chicos y chicas, especialmente los más pobres y abandonados, enseñándoles la Buena Noticia de Jesús.
-  Como consecuencia de todo esto, sentirme contento, pues las palabras del Señor no faltan: “Hay más alegría en dar que en recibir”.
-  El Hermano de La Salle, es pues, una persona sencilla, servicial y alegre, que cree en Jesús y en los muchachos y por eso les da su vida.
-  Está convencido que dar la vida es encontrarla; y ese es el secreto de su alegría, de su entrega y de su esperanza.

PREGUNTAS PARA EL DIÁLOGO

¿Qué es lo que más valoras de los Hermanos que tú conoces?
¿Procuras ir poniendo en tu vida esas cualidades que aprecias en ellos?

ORACIÓN

Juan Bautista de La Salle, tú fuiste joven como nosotros y arriesgaste tu vida por una gran causa: hacer vida el mensaje de Jesús de Nazaret.

Tu paso por nuestro mundo, como el de Jesús, fue para derramar el bien a manos llenas, para regalar amor, sobre todo a los que más lo necesitaban.

Y hoy, nosotros, estamos aquí, fruto de tu trabajo.

Ayúdanos Juan Bautista, a ser valientes, a tomar decisiones arriesgadas en nuestra vida, a no ser indiferentes...

Junto a ti Juan Bautista, y con la ayuda de Jesús de Nazaret, podemos hacer un mundo nuevo, podemos llenar de color todo aquello que esté gris y oscuro.

Gracias Juan Bautista por tu testimonio. Gracias.

ANIMADOR DE LA ORACIÓN TODOS
SAN JUAN BAUTISTA DE LA SALLE RUEGA POR NOSOTROS
¡VIVA JESÚS EN NUESTROS CORAZONES! ¡POR SIEMPRE!