LOS DATOS DEL DÍA
jueves, 13 de febrero de 2020
LOS DIENTECILLOS DEL RATÓN
INTRODUCCIÓN PARA EL EDUCADOR

(Se puede realizar la reflexión con la lectura del cuento o la visión del vídeo)

Buenos días!!!

Hoy vamos a comenzar el día con otro cuento. El león y el ratón nos van a enseñar que no importa como seamos, si altos, bajos, grandes, pequeños, niños o niñas... todos y todas somos necesarios para hacer cosas, para ayudarnos y para hacer posible un mundo mejor.

Como cada tarde, el león duerme la siesta. No soporta que nadie le moleste mientras lo hace. Pero hoy, un ratón travieso le pasea por encima de la barriga. El león se despierta:

‐ Grrrr... ¿Quién osa despertarme?‐ ruge el león
‐ Oh, perdona, rey de la selva, yo...‐ contesta el ratón
‐ ¿Acaso no sabes que cuando me despiertan tengo un hambre terrible?‐ amenaza el león. Soy capaz de comerme lo primero que se me ponga por delante.
‐ No me comas, por favor. No quería molestarte. Déjame ir. Quizá algún día pueda serte útil‐ dice el ratón asustado.
‐ ¿Tú? No hay nadie más fuerte que yo. ¿Cómo va a ayudarme alguien tan pequeño como tú? Anda, vete y no me molestes más.
‐ Pasados unos días, el león sale de caza para pasar el rato. Ve una cebra y la persigue. Pero, de repente, cae dentro de una trampa de la que no puede salir.

‐¡Qué tonto he sido! ¡He caído en la trampa de un cazador!

‐ ¿El cazador cazado? – dice una voz aguda desde fuera. ‐ ¿Quién es?‐ dice el león
‐ Soy el ratón ¿Quieres que te ayude?
‐ ¿Y cómo me puedes ayudar a salir de aquí?

‐ Puedo roer las cuerdas y liberarte‐ contesta el ratón.

Y dicho y hecho. El ratón empieza a roer las cuerdas que atrapan al rey de la selva hasta que consigue liberarlo. ‐¡Ya está! ¡Eres libre!‐ dice el ratón.

El rey de la selva sale de la red y da las gracias a su compañero.

‐ Ahora sé que no soy tan fuerte como pensaba. Me has salvado utilizando tan sólo tus pequeños dientes. ¡Gracias amigo!

PREGUNTAS PARA EL DIÁLOGO

¿Cuál es la moraleja del cuento?
¿En verdad todos somos necesarios? ¿Por qué?

ORACIÓN

Amigo y Hermano Jesús, en el día que comienza te damos gracias por cada uno de mis compañeros de clase.

Todos, con su nombre y apellido, con su forma de ser, con su forma física... somos necesarios, y todos, queremos querernos como una verdadera familia.

Danos fuerza para aceptarnos, para ayudarnos, para querernos como amigos a pesar de todo.

Gracias Jesús, porque me enseñas el valor de querer a todos. Gracias.

ANIMADOR DE LA ORACIÓN TODOS
SAN JUAN BAUTISTA DE LA SALLE RUEGA POR NOSOTROS
¡VIVA JESÚS EN NUESTROS CORAZONES! ¡POR SIEMPRE!