LOS DATOS DEL DÍA
sábado, 23 de mayo de 2020
EL TURBANTE DE NASRUDÍN

Nasrudín apareció en la corte con un magnífico turbante, pidiendo dinero para caridad.

‐ Has venido a pedirme dinero y, sin embargo, estás usando un adorno muy caro en tu cabeza. ¿Cuánto te costó esta pieza extraordinaria?, preguntó el soberano.

‐ Quinientas monedas de oro, respondió el sabio sufi.

El ministro susurró:

- Es mentira. Ningún turbante cuesta esta fortuna.

Nasrudin insistió:

‐ No vine aquí sólo para pedir, vine también para hacer negocio. Pagué tanto dinero por el turbante porque sabía que en el mundo entero, sólo un soberano sería capaz de comprarlo por seiscientas monedas, para que yo pudiese dar esa ganancia a los pobres.

El sultán lisonjeado, pagó lo que Nasrudín le pedía. Al salir, el sabio comentó al ministro:

‐ Tú puedes conocer muy bien el valor de un turbante, pero soy yo quien conoce hasta dónde puede llevar a un hombre la vanidad. 

PREGUNTAS PARA EL DIÁLOGO

La vanidad puede hacer de una buena acción algo malo. Lo importante no es lo que se hace, sino el sentido verdadero por el que lo hacemos. Una persona interesada puede hacer una acción noble que le sirva para manipular a la persona a la que se le hace un favor, por ejemplo.

La pregunta sería: ¿vas a hacer las cosas de corazón o por tu propio interés? ¿Vas a relacionarte con los demás por lo que valen, o por lo que puedas conseguir de ellos?

ORACIÓN

Vamos a unirnos pidiendo al Señor Jesús, que lo reflexionado en el día de hoy seamos capaces de hacerlo realidad.
Rezamos juntos el PADRE NUESTRO.

ANIMADOR DE LA ORACIÓN TODOS
SAN JUAN BAUTISTA DE LA SALLE RUEGA POR NOSOTROS
¡VIVA JESÚS EN NUESTROS CORAZONES! ¡POR SIEMPRE!