LOS DATOS DEL DÍA
sábado, 23 de mayo de 2020
Respeto

Difícil cosa en estos tiempos del “autós”: auto-complácete, auto-cuídate, anto-enriquécete... Y alguien piensa que haga por y para los demás lo que hago para mí mismo. Será cosa de algún lunático, o de algún loco, o... quizá de algún ser normal que quiera a las personas como se quiere a sí mismo.

Los otros es el gran descubrimiento de la vida, la oportunidad que ella nos da para saber que no estamos solos. Este descubrimiento lleva a unos a dar con el “enemigo”; a otros a encontrar su “complemento”; y a otros a descubrir que el otro es parte de mi vida y que está ahí, cerca o lejos, para que yo le atienda, le escuche, lo cuide, le enseñe. Para tantas cosas.

Y no todos los seres humanos realizan este descubrimiento. Prefieren estar solos, incluso cuando están con otros, están solos. Como los erizos, que en cuanto se acercan a otro ser vivo le pinchan. El otro les sirve para descargar sus frustraciones, para culparles por sus fracasos, para atribuirles las causas de todos sus males. “El otro, los otros tienen la culpa”. Pero si triunfo, el triunfo es mío, es mi mérito, mi esfuerzo, mi suerte, mi, mi, mi.

¿Quién nos hará capaces de salir de nosotros mismos y entrar en el mundo de los otros? Buena pregunta, pero solo tiene una respuesta: cada uno es el conductor de su propio coche; y aquí no valen coches sin conductor, porque irán veloces, pero nunca sabrán a dónde van.

 

PREGUNTAS PARA EL DIÁLOGO
  • Piensa un momento en los cuatro niños abrazados del video y en su texto: “Intenta tratar a los demás como lo harías contigo”

  • Trae a tu memoria algún momento de tu vida en que hayas hechos algo por alguien y haz de ese momento la línea a seguir de tu vida.

  • Hazte esa promesa y verás que lo “imposible” es sencillo.

     

ORACIÓN

Señor, si me descuido me quedo más solo que el Principito,

rodeado de piedras y de animales,

y no será por su culpa, sino por la mía,

porque me miro, me cuido y me mimo a mí solo.

Y pensar que ha habido personas que han dado la vida por otros,

o que han estado cantidad de años dedicados a los demás:

Enfermos, ignorantes, abandonados, emigrantes...

Y yo, aquí, comiendo una tarta y sentado en otra para después.

¡No! Así no. Tengo que mover mi cuerpo y mi ánimo

para descubrir a alguien que me necesite.

Verás qué fácil.

Dios, ¿me echas una mano?

 

ANIMADOR DE LA ORACIÓN TODOS
SAN JUAN BAUTISTA DE LA SALLE RUEGA POR NOSOTROS
¡VIVA JESÚS EN NUESTROS CORAZONES! ¡POR SIEMPRE!