LOS DATOS DEL DÍA
Thursday, 25 de February de 2021
¿POR QUÉ YO, SI HAY OTROS MÁS PREPARADOS?

Rabindranath Tagore cuenta la famosa historia de un mendigo que se encontró con el carruaje del rey. “Posaste tu mirada en mí y bajaste sonriente. Sentí llegada la suerte de mi vida. De repente, tendiste hacia mí tu mano derecha y dijiste: ¿qué vas a darme?”.

El mendigo se quedó confuso y perplejo. Y cedió a la tentación del egoísmo y de la pequeñez: le dio un grano de trigo. “Al declinar el día y vaciar mi saco hallé una minúscula pepita de oro entre el puñado de granos vulgares. Entonces lloré amargamente y pensé: lástima no haber tenido la generosidad de dártelo todo”. 

Aquel pobre mendigo consideraba que tenía muy poco y, ante la petición de Dios, le dio muy poco. Así nos sucede muchas veces a los hombres ante las peticiones de Dios. Y al final del día, de la vida, lamentamos no haber tenido la generosidad de darle más, de darle todo. 


Cuando hablamos de vocación cristiana, quizá pensamos siempre en ese otro que es más inteligente, mejor persona, con más simpatía o más fe que yo. ¿Por qué Dios va a elegirme precisamente a mí que soy tan vulgar, que ni siquiera soy un gran creyente y hace tanto que ni voy a misa? ¿A Dios, qué más le da? ¿No podría, mejor, elegir a ese otro, que es mucho mejor que yo? ¿Por qué, entre millones y millones de personas, tengo que ser precisamente yo?

No hay respuesta fácil a esa pregunta. En el Evangelio se lee bien claro que Jesucristo eligió a los que quiso, no a los mejores. Su elección forma parte del misterio del insondable designio divino. Es algo que depende de la soberana libertad del poder divino y que escapa a nuestra comprensión. No tenemos que exigirle explicaciones a Dios: El elige a quien quiere, sin más. Cuando Dios llama, ese camino es el que otorgará mayor felicidad a esa persona. No hace falta tener dotes extraordinarias, ni un nivel extraordinario de santidad.

PREGUNTAS PARA EL DIÁLOGO

¿Has sentido alguna vez la sensación de que alguien te está pidiendo algo, aunque no lo haga con palabras?

¿Has sentido alguna vez la llamada personal a dedicar tu vida por Dios y por los
hombres y mujeres más pobres?


¿Por qué no se lo planteas a tu corazón a ver qué te dice?

ORACIÓN

Gracias Jesús por cada una de nuestras personas. 


Gracias por ser como somos, con nuestros dones, con todo lo bueno que tenemos y con los obstáculos que vamos encontrándonos en el camino. Ellos nos ayudan a madurar como personas, a descubrir aquello que debemos cambiar.


Que seamos capaces de escuchar nuestro corazón y de ser fieles a lo que nos vaya dictando en el camino de la vida.


Gracias Jesús. Sabemos que contamos con tu ayuda.

 

ANIMADOR DE LA ORACIÓN TODOS
SAN JUAN BAUTISTA DE LA SALLE RUEGA POR NOSOTROS
¡VIVA JESÚS EN NUESTROS CORAZONES! ¡POR SIEMPRE!