LOS DATOS DEL DÍA
jueves, 14 de octubre de 2021
EL DESTINO EN MIS MANOS (II)

A vueltas con mi propio DESTINO, tengo que encontrar el taller donde elaboro los mis ideas, sentimientos, decisiones... que dan origen a eso que llamamos el “sí mismo”, el "self", o sea la imagen que tengo de mí mismo. ¿Para qué? ¿acaso soy un narcisista?

¡No! Es porque ese lugar es donde radican las energías personales y su orientación hacia unos u otros comportamientos deseos, creencias, valores, etc. ¿O sea que quienes guían mi destino son esos valores y creencias? ¿No habíamos quedado en que era yo el dueño de mi destino?

Exacto. Las actitudes, aspiraciones, objetivos, intereses y actividades son quienes componen el “sí mismo”, y decir el sí mismo es decir YO. Por eso YO soy dueño de mi destino. Y esto tampoco es gratuito: requiere un proceso evolutivo, es el desarrollo de la conciencia como la capacidad de establecer dilemas morales: puedo ser fuerte o débil; puedo decidir o dejarme llevar; puedo ser honesto, sinvergüenza, santo o malvado. Es mi opción. La de YO.

ORACIÓN

ORACIÓN: San Agustín tuvo que luchar para ser dueño de su destino. Habla a Cristo y le dice:

«¡Tarde te amé, hermosura tan antigua y tan nueva, tarde te amé!

Y he aquí que tú estabas dentro de mí y yo fuera,

y por fuera te buscaba;

y me lanzaba sobre estas cosas hermosas que tú creaste.

Tú estabas conmigo, pero yo no estaba contigo.

Llamaste y clamaste, y rompiste mi sordera;

brillaste y resplandeciste, y fugaste mi ceguera;

exhalaste tu perfume y respiré, y suspiro por ti; gusté de ti,

y siento hambre y sed, me tocaste, y me abrasé en tu paz». (Confesiones, X, 27, 38) 

 

ANIMADOR DE LA ORACIÓN TODOS
SAN JUAN BAUTISTA DE LA SALLE RUEGA POR NOSOTROS
¡VIVA JESÚS EN NUESTROS CORAZONES! ¡POR SIEMPRE!