LOS DATOS DEL DÍA
miércoles, 24 de noviembre de 2021
¡QUÉ DIFÍCIL ES DAR LA CARA!

Me parece que hoy día resulta más difícil que una vocación se abra camino, pues, aunque haya más libertad, el ambiente es menos favorable. Puede ser cierto que el ambiente no ayude, pero eso no es algo exclusivo de nuestra época. Además, muchas veces, ese ambiente contrario es lo que ayuda a templar y madurar la vida de las personas.

Así lo evocaba Joseph Ratzinger cuando escribió su autobiografía, antes de ser Benedicto XVI, narrando un sucedido de sus años de adolescente, cuando estaba terminando la II Guerra Mundial:

“En vista de la creciente carencia de personal militar, los hombres del régimen nazi idearon en 1943 una solución. Como los estudiantes de los internados debían vivir juntos en comunidad, lejos de casa, no había ningún obstáculo para trasladar de lugar sus colegios, colocándolos próximos a las baterías antiaéreas. Por otro lado, como evidentemente no podían estudiar todo el día, parecía del todo normal que utilizasen su tiempo libre en servicios de defensa de los ataques aéreos enemigos.

Así, el pequeño grupo de seminaristas de mi clase —de los nacidos entre 1926 y 1927— fue llamado a los servicios antiaéreos de Munich. Habitábamos en barracones como los soldados regulares, que eran obviamente una minoría, usábamos los mismos uniformes y, en lo esencial, debíamos llevar a cabo los mismos servicios, con la sola diferencia de que a nosotros se nos permitía asistir a un número reducido de clases. “El 10 de septiembre de 1944, en el período de edad del servicio militar, nos licenciaron del servicio antiaéreo en el que habíamos prestado servicio desde que éramos estudiantes. Cuando volví a casa, sobre la mesa estaba ya la llamada para el servicio laboral del Reich. El 20 de septiembre, un viaje interminable me llevó a Burgenland, donde —con muchos amigos del instituto de Traunstein— me asignaron a un campamento situado en el ángulo del territorio en el que Austria limita con Hungría y Checoslovaquia. Aquellas semanas de servicio laboral han permanecido en mi memoria como un recuerdo opresivo. Nuestros superiores procedían, en gran parte, de la denominada “Legión Austríaca”. Se trataba, por tanto, de nazis de los primeros tiempos, unos fanáticos que nos tiranizaban con violencia. Una noche nos sacaron de la cama y nos hicieron formar filas, medio dormidos, vestidos de chándal. Un oficial de las SS nos llamó uno a uno fuera de la fila y trató de inducirnos a enrolarnos como “voluntarios” en el cuerpo de las SS, aprovechándose de nuestro cansancio. Un gran número de compañeros de carácter bondadoso fueron enrolados de este modo en aquel cuerpo criminal. Junto con algunos otros, yo tuve la fortuna de decir que tenía la intención de ser sacerdote católico. Fuimos cubiertos de burlas e insultos, pero aquellas humillaciones nos supieron a gloria, porque sabíamos que nos librábamos de este enrolamiento falsamente “voluntario” y de todas sus consecuencias.”

 

PREGUNTAS PARA EL DIÁLOGO

¿Qué te llama la atención de lo escuchado en la reflexión de hoy?

¿Crees que las personas hoy, encuentran dificultades para responder a una vocación concreta?

¿Qué tipo de dificultades?

ORACIÓN

Amigo Jesús, al comenzar el día te damos gracias por todo lo que nos vas a conceder hoy.

Te pedimos que nos ayudes a poner todos los medios necesarios para seguir creciendo como personas y como cristianos.

Te pedimos que ante los descubrimientos y llamadas que percibamos, sepamos luchar por hacerlas realidad y por ir clarificándolas en nuestra vida.

Gracias Jesús.

ANIMADOR DE LA ORACIÓN TODOS
SAN JUAN BAUTISTA DE LA SALLE RUEGA POR NOSOTROS
¡VIVA JESÚS EN NUESTROS CORAZONES! ¡POR SIEMPRE!