LOS DATOS DEL DÍA
viernes, 26 de noviembre de 2021
Pygmalión

 

Pigmalión fue un escultor enamorado que se enamoró de la estatua de Galatea que estaba tallando. La vio tan bella que quedó prendado de su belleza. Ella, en agradecimiento, se hizo realidad de carne y hueso y ambos se casaron. Bellísima, aunque sea leyenda.

Pero esta leyenda ha rodado por novelas, cines, tratados de valores humanos, etc. ¿Por qué? Porque encierra una lección de valor humano formidable: en el video se oyen expresiones como tú puedes; lo vas a hacer muy bien; y otras, que dan alas personas –sobre todo a niños y jóvenes- fuerza para realizar algo que a primera vista parece difícil, cuando no imposible.

Pero esto no es cosas de niños y adolescentes; vale para todos: el joven que se desanima en el estudio; la joven que sufre porque no acepta su aspecto; el enfermo al que le animamos con “un pasito más”, “ánimo”. O sea que una palabra de aliento despliega capacidades en la persona que ni siquiera sospechamos. ¿Dónde termina la capacidad humana? No podemos ni debemos ser nosotros quienes pongamos límites a los demás, sino el contagio de la alegría y la esperanza de realización de aquello que parece difícil.

Si tienes palabras de ánimo, úsalas siempre, las palabras de desaliento déjalas por ahí en un rincón del olvido. Serás una persona fantástica, un nuevo Pigmalión.

ORACIÓN

UN DESEO

Que todo lo que hago

Se convierta en algo vivo.

Que las personas con las que convivo

Reciban mi fuerza para ser ellas mismas.

Que pueda ser yo un Pigmalión

Sembrador de felicidad en todas partes

Y durante toda mi vida.

¿Puedo pedir la ayuda de Dios?

Pues la pido.

ANIMADOR DE LA ORACIÓN TODOS
SAN JUAN BAUTISTA DE LA SALLE RUEGA POR NOSOTROS
¡VIVA JESÚS EN NUESTROS CORAZONES! ¡POR SIEMPRE!