LOS DATOS DEL DÍA
viernes, 9 de diciembre de 2022
¿Soy de aquí o de allí? Soy ciudadano del mundo

 

¡Cosa tan curiosa! Unas personas que saben de dónde son, de qué raza y color, superiores o inferiores a los demás, orgullosos de serlo. La raza dice mucho para ellos, no es lo mismo ser blanco o negro, del Cáucaso o de la Quinta Avenida. Peor nos pasa a todos; tenemos unas raíces y está bien, eso nos da cierta identidad; pero no podemos gloriarnos de haber nacido donde “nos han nacido”. O sea, que el racismo es absurdo.

Sometidos a la prueba del ADN, las personas del video encuentran sus raíces desparramadas por varios lugares del mundo. Eso les hace descubrir lo absurdos de las propias seguridades de origen y de sentirse más o menos que los demás. Las circunstancias han hecho a unos ricos o pobres, blancos o negros, agraciados o desgraciados. Por eso mismo hay un motivo de orgullo: ser ciudadanos del mundo.

Esta ciudadanía es la que debería darnos motivos de satisfacción: haber nacido; poder contemplar el espectáculo de la vida y del mundo; sentir cada día el frío o el calor; poder beberse una cerveza con los amigos; ser amigo o amiga; VIVIR.

Para sentir esa grandeza de ciudadanía hay que dejar de lado los sentimientos racistas, considerar a los demás con los mismos derechos de ciudadanía. Respetar a todos y todo lo que ha sido creado. Así llegará el mundo a ser la casa de todos y todos los vecinos de esa casa.

ORACIÓN

Y Dios sopló en el barro y el hombre comenzó a vivir;

luego le dio una compañera para que nadie estuviera solo.

Cómo fue eso nadie lo sabe, pero sabemos que vivimos,

nos maravillamos de estar en este mundo,

podemos disfrutar de todo lo que hay en él.

A lo lejos, tenemos las mismas raíces,

somos ciudadanos de este mundo.

Gracias, Dios, eres magnífico.

ANIMADOR DE LA ORACIÓN TODOS
SAN JUAN BAUTISTA DE LA SALLE RUEGA POR NOSOTROS
¡VIVA JESÚS EN NUESTROS CORAZONES! ¡POR SIEMPRE!