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miércoles, 25 de enero de 2023
Un extraordinario video que me enseñó cómo es el amor de Dios

El video que les presentamos hoy retrata la relación filial entre un padre y su hija adolescente. Los protagonistas parecen tener una relación cercana y pasan tiempo juntos en su vida cotidiana. Sin embargo, aunque la hija sepa que su papá está con ella, lo siente ausente, ocupado, y casi desinteresado. Hacia el final del video, descubrimos que la realidad era muy distinta…

Aunque en el video, vemos a un padre de familia que -en medio de la vida diaria intenta pasar tiempo con su hija- esto, lamentablemente, no es un escenario común en nuestra sociedad. Como explicó el Papa Benedicto XVI durante una audiencia general en el 2013:

«No es siempre fácil hablar hoy de paternidad. Sobre todo en el mundo occidental, las familias disgregadas, los compromisos de trabajo cada vez más absorbentes, las preocupaciones […]: son algunos de los muchos factores que pueden impedir una serena y constructiva relación entre padres e hijos. La comunicación es a veces difícil, la confianza disminuye y la relación con la figura paterna puede volverse problemática; y entonces también se hace problemático imaginar a Dios como un padre, al no tener modelos adecuados de referencia. Para quien ha tenido la experiencia de un padre demasiado autoritario e inflexible, o indiferente y poco afectuoso, o incluso ausente, no es fácil pensar con serenidad en Dios como Padre y abandonarse a Él con confianza».

PREGUNTAS PARA EL DIÁLOGO

También, aunque -como en el video o en la cotidianidad de nuestra vida- nuestro Padre parezca a veces ausente, hemos de tener la certeza que siempre estuvo ahí. Es un Padre que no solo nos escucha y se interesa por nosotros, sino que nos ha amado desde el principio de los tiempos. Un Padre que verdaderamente se duele con nosotros y está atento a cada uno de nuestros pasos. Si hemos comprendido esto, diremos como en el salmo: «¿Qué es el hombre para que de él te acuerdes, el hijo de Adán para que de él cuides?» (Sal 8, 5). Más aún, nuestro Señor lleva esta enseñanza a su culmen cuando nos confirma: «No teman, hasta los cabellos de sus cabezas están contados» (Mt 10, 30). ¿Cómo dudar entonces de un Dios tan tierno que se inclina hacia nosotros, de un Padre que no se cansa de comunicarnos su amor?

ORACIÓN

Como decía el recientemente beatificado Padre Oscar Romero:

«Pasarán estos sufrimientos. La alegría que nos quedará será que, en esta hora de parto, fuimos cristianos». Qué dichosa será aquella alma que, a pesar del miedo y la incertidumbre, se supo asir del amor de nuestro Dios, aprendió a amarlo no por lo que pudiera recibir de Él, sino por Él mismo. Aprender a buscar más que su favor y sus bendiciones, buscar Su rostro… todo esto es ganancia.

ANIMADOR DE LA ORACIÓN TODOS
SAN JUAN BAUTISTA DE LA SALLE RUEGA POR NOSOTROS
¡VIVA JESÚS EN NUESTROS CORAZONES! ¡POR SIEMPRE!