LOS DATOS DEL DÍA
martes, 13 de febrero de 2024
CAMBIO DE PLANES

Algunos acontecimientos familiares cambiarían un año después todos mis planes. Mi madre fallecía a los 36 años y al año siguiente moría mi padre con 47 años. No me gusta demasiado hablar sobre aquellos tiempos, ya que, como puedes imaginar, fue una de las épocas más tristes y dolorosas de mi vida. Piensa que yo sólo tenía 20 años. Como consecuencia de eta situación, tuve que abandonar a los buenos amigos que había hecho en
el seminario de San Sulpicio de París y volver a casa, a hacerme cargo de mis hermanos y hermanas. Todo esto cambió mucho mi vida. Mi padre tuvo el cuidado de dejar todos los asuntos legales arreglados y me nombró responsable del cuidado de mis hermanos y de gestionar nuestras propiedades.

Así que, a los 21 años, era el cabeza de familia, y a la vez me preparaba para el sacerdocio. Según la ley francesa de aquellos tiempos, yo aún era menor de edad. La mayoría se alcanzaba a los 25 años.

La mejor definición que se me ocurre de la verdadera herencia que recibí de mis padres, tal vez podría expresarse con las palabras “raíces y alas”.

PREGUNTAS PARA EL DIÁLOGO

¿Por qué crees que define su situación con esas palabras “raíces y alas”?

ORACIÓN

Amigo Jesús, a veces los acontecimientos en la vida nos sorprenden, y nos hacen ver nuestra historia de una forma distinta.

Te damos gracias por nuestra historia personal, con sus luces y sus sombras, con sus alegrías y sus desgracias.

Pero también te damos gracias, porque con ellos, vamos madurando en el camino de la vida, vamos descubriendo lo importante.

Danos la serenidad, para saber discernir qué es lo importante, y sobre todo, para saber situarnos como personas en el día que nos toca vivir.

Gracias Jesús, gracias Juan Bautista.

ANIMADOR DE LA ORACIÓN TODOS
SAN JUAN BAUTISTA DE LA SALLE RUEGA POR NOSOTROS
¡VIVA JESÚS EN NUESTROS CORAZONES! ¡POR SIEMPRE!